Nacer en un pueblo puede que haya sido una de las razones por las que mi cuerpo siempre acaba pidiendo, incluso en modo auxilio, el contacto con la naturaleza.

O puede que no. Mi madre nació en el mismo pueblo y le encanta la ciudad.

De pequeña me tuve que mudar a la metrópolis. A ese lugar donde la mayoría de las personas de pueblo querían ir, como si de un privilegio se tratara. Por suerte, los fines de semana volvíamos al pueblo.

Allí estaban ellas. Mis amigas, las de verdad, con las que me podía enfadar, dar un portazo y cada una a su casa hasta que, media hora después del amulamiento necesario para darnos cuenta del amor que nos teníamos, sonara el teléfono o el timbre de casa y volver a encontrarnos. Mis amigas.
Con ellas empecé la recolección de palitos, hojas, papeles, canciones, bailes, secretos, barro, salitre y plumas, un buen material con el que empecé la base de mi nido.

Con el tiempo lo fui modificando en base a mi experiencia, no sólo la propia, también la cercana. La observación siempre ha sido una buena herramienta en mi vida.  Era importante crear uno bien sólido, que aguantara el peso de los huevos que durante la infancia depositaba en él, para que llegada la adolescencia, los polluelos dejaran de serlo, desarrollaran su plumaje y empezaran la práctica de vuelo. Debía ser lo suficientemente fuerte para soportar las inclemencias del tiempo.

Así nacieron los pájaros de mi cabeza.
En este espacio iré contando las experiencias que han ido y van surgiendo a través de ellos. Buenas y malas, algunas regulares y todas llenas de aprendizajes.
Un contenido visual de mis viajes (internos o no, reales o imaginarios) para compartir un poco de mi forma de ser y sentir.
Un espacio lleno de sensaciones porque, a fin de cuentas, son las sensaciones una parte importante del motor que impulsa nuestra vida.

*Escribiendo este post (y aún pareciendo surrealista, juro que es real) ha entrado una “alpispa” a mi espacio de trabajo y se ha posado en mi cabeza.
Me ha dejado fotografiarla.
Ventaja de vivir en el campo.

Detalles de la visita. Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)